Niños corriendo mientras juegan en una cancha de fútbol
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Tener la sensación de falta de oxígeno es uno de los obstáculos que tu hijo puede tener al correr o durante el entrenamiento de su deporte favorito. Te damos algunos consejos para que no le falte el aliento en la próxima práctica. 

Seguramente a tu pequeño o a ti les ha pasado que mientras corren, llegan a punto donde se sienten agotados y no pueden continuar, muchas veces piensas que es solo cansancio, pero puede que durante la carrera no estén respirando de forma correcta. 

Esto se debe a que, al iniciar la actividad física los músculos y el abdomen se activan, por esta razón, los pulmones empiezan a expandirse para atraer más oxígeno. Al no tener una adecuada respiración al correr, este proceso, natural del cuerpo, no se lleva a cabo de manera correcta y por tal razón tú o tus hijos se sienten fatigados durante el ejercicio. 

Tener consciencia de respirar bien durante los entrenamientos aumenta la eficiencia deportiva, brindándole a tu pequeño un ritmo más estable y una mente más tranquila para llegar a las metas propuestas. 

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Técnicas que pueden ayudar a mejorar la respiración al correr 

Niños corriendo en pista de entrenamiento atlético.

  1. Respirar con el abdomen: Esta respiración profunda conocida como diafragma, le permite a tu hijo fortalecer los músculos que lo apoyan mientras aspira, así podrá inhalar más aire y usar toda su capacidad pulmonar. 

De esta manera, tu pequeño podrá emplear el oxígeno de forma más eficiente, evitando los dolores que puedan surgir en la zona abdominal durante la carrera o práctica. 

  1. Tomar aire por la nariz: Esto hará que el aire llegue más limpio a los pulmones de los niños. Además, puede generar una reducción de la frecuencia respiratoria, evitando la hiperventilación o fatiga.  
  2. Respirar rítmicamente: Sincronizar las zancadas con la inhalación y exhalación puede ayudarle a tu hijo a mejorar el desempeño al correr, ya que el cuerpo absorber más oxígeno y minimizar el estrés. 
  3. Conservar una buena postura: Mantener el cuerpo recto y la cabeza alineada con la columna, evitando las inclinaciones hacia el frente o los laterales, hace que tu pequeño tenga una adecuada respiración al correr. Una técnica sencilla, pero con beneficios que le permitirán mejorar. 
  4. Calentar el diafragma antes de la actividad física: Practica la respiración profunda antes de correr o entrenar. Recomendamos que tu hijo ponga la mano sobre su pecho, inhale y exhale para sentir cómo este se va llenando de aire, mientras va controlando el ritmo. Así, le será mucho más fácil aprovechar el oxígeno. 

Respirar correctamente al correr o durante la práctica de un deporte le ayuda a los niños a reducir la fatiga y mejorar el desempeño. Sin embargo, no olvides que para alcanzar los objetivos es importante que tu pequeño se hidrate bien durante el ejercicio, tenga buenos hábitos alimenticios y duerma bien para darla toda con sus sueños. 

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