niño con camisa blanca, gorra azul y pantalón beige sosteniendo su putter
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El desarrollo de la motricidad fina es esencial para que los niños y niñas aprendan a realizar tareas cotidianas personales y académicas. El fortalecimiento de esta habilidad se da especialmente desde los 3 hasta los 7 años, por lo que tu acompañamiento como padre o madre es vital.

La motricidad fina, según la RAE, se refiere a los movimientos musculares pequeños y precisos que realizan las personas. Consiste en aquella capacidad para hacer movimientos puntuales y coordinados utilizando las manos, muñecas, pies, dedos, boca y lengua.

A pesar de que parece una habilidad natural, es importante fortalecerla desde temprana edad, pues de esta depende la destreza de cada infante a la hora de emplear, agarrar, sostener, alcanzar, cargar y soltar objetos. Además, al ser capaz de desenvolverse mejor en los diferentes escenarios de su vida, desarrolla una mayor autonomía e independencia.

¿Cómo se da este proceso?

Aunque suena sencillo e innato, el correcto desarrollo de la motricidad fina involucra un fuerte trabajo por parte del cerebro y de los músculos, los cuales deben estar conectados y coordinados para alcanzar un óptimo nivel de destreza manual.

Este proceso involucra, no solo el movimiento de las manos, sino también áreas como la visión para alinear sus funciones neurológicas, musculares y esqueléticas.

 

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Actividades para estimular la motricidad fina

dos niñas en su salón de clase sosteniendo pinceles mientras le sonríen a la cámara

Cada día es una nueva oportunidad para perfeccionar esta habilidad. Recuerda que practicar constantemente es la clave para alcanzar un correcto desarrollo motriz. Permítele a tu pequeño explorar, experimentar y conocer el mundo que lo rodea y sé su compañero en esta gran aventura.

Recuerda que aquellas actividades en las que se ven involucrados los músculos son las más recomendables para desarrollar un alto nivel de motricidad fina. Por ejemplo, algunas opciones que puedes poner en práctica con tu pequeño desde corta edad son:

Practicar algún deporte, pintar, dibujar, armar rompecabezas, origami, recorte de papel, hacer manualidades, tocar un instrumento musical, escribir en teclados de computadora, atar sus zapatos, entre otras.

Si te gusta la idea de que tu hijo practique un deporte desde corta edad para que se vuelva un duro en lo que hace, conoce todo sobre Athlon Academy, el lugar donde el deporte y la educación de calidad se unen para que los niños y niñas crezcan feliz e integralmente.

 

¿Qué hacer si mi hijo o hija muestra señales de dificultad con este tipo de tareas?

Niña escribiendo en su cuaderno junto con sus demás útiles escolares

Aunque damos por hecho el desarrollo de la motricidad fina en los niños, es importante estar pendiente de los obstáculos que se presentan en este proceso. Si al realizar tareas que implican esta habilidad los niños presentan dificultades, puede que tengan una mala coordinación ojo – mano, por lo que necesitarían consultar un profesional que les ayude a mejorar sus destrezas.

En Athlon Academy nos preocupamos por el desarrollo motriz de nuestros estudiantes. Por eso, constantemente charlamos sobre la importancia de adoptar hábitos positivos que contribuyan a su correcto desarrollo mientras mejoran su rendimiento en el deporte que practican.

 

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